Ya eres mía. Reposa con tu sueño en mi sueño.
Amor, dolor, trabajo, deben dormir ahora.
Amor, dolor, trabajo, deben dormir ahora.
Gira
la noche sobre sus invisibles ruedas
y
junto a mí eres pura como el ámbar dormido.
Ninguna
más, amor, dormirá con mis sueños.
Irás,
iremos juntos por las aguas del tiempo.
Ninguna
viajará por la sombra conmigo,
sólo
tú, siempreviva, siempre sol, siempre luna.
Ya
tus manos abrieron los puños delicados
y
dejaron caer suaves signos sin rumbo,
tus
ojos se cerraron como dos alas grises,
mientras
yo sigo el agua que llevas y me lleva:
la
noche, el mundo, el viento devanan su destino,
y
ya no soy sin ti sino sólo tu sueño.
Pablo Neruda
Pablo Neruda








